“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

15 mil participantes de Wushu en Cuba

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Tomado de Xinhua

La Escuela Cubana de Wushu y Qigong celebró este domingo su 22 aniversario en una popular plaza de La Habana, con una masiva demostración de las distintas técnicas de estas artes marciales chinas.

En la celebración de este domingo participaron cientos de cubanos de distintas generaciones, con muestras que fueron desde ejercicios de respiración y energía por parte de jóvenes y adultos mayores, hasta tradicionales artes marciales realizadas por niños.

“Realmente han sido 22 años de transformaciones, de perseverancia y constancia. Cumplir una misión y poder llevar la cultura china no sólo a los chinos que viven aquí y sus descendientes, sino a todos los cubanos”, dijo a Xinhua el director y fundador de la escuela, Roberto Vargas Lee.

Señaló a esta agencia informativa que el Wushu y Qigong son una “cultura” ya insertada dentro de la sociedad cubana con subsedes en todas las provincias del país caribeño.

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Alumnos participan en un evento masivo para celebrar el 22 de aniversario de la Escuela Cubana de Wushu y Qigong, en la Plaza San Francisco de Asís, en La Habana, Cuba, el 22 de octubre de 2017. (Xinhua/Joaquín Hernández)

Enclavada en el Barrio Chino de La Habana, la Escuela Cubana de Wushu fue fundada en 1995 con el objetivo de desarrollar las artes marciales chinas y la práctica de ejercicios terapéuticos (Jian Shen Qigong), además de contribuir en el rescate de la cultura y tradiciones chinas.

“China ha puesto en nuestras manos estas artes marciales milenarias para el beneficio de todos los cubanos. Continuaremos por muchos años más en este empeño”, dijo Vargas Lee.

El director de la escuela participó en las distintas demostraciones de Qigong, cuya celebración finalizó con una interpretación especial de la canción “Cabalgando con Fidel”, tema dedicado al fallecido líder cubano Fidel Castro.

“Hace 170 años llegaron los primeros chinos a Cuba y hay una historia en común. Creo que con la escuela de Wushu hemos puesto nuestro granito de arena para tender puentes de amistad entre nuestros países”, afirmó.

La escuela cuenta con unos 15.000 practicantes en toda Cuba, entre ellos 2.500 en la ciudad de La Habana.

Aunque el mayor porcentaje de practicantes lo representan niños y jóvenes, cada día son más los adultos y personas de la tercera edad que se incorporan a la práctica de la modalidad de Qigong de salud.

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Alumnos participan en un evento masivo para celebrar el 22 de aniversario de la Escuela Cubana de Wushu y Qigong, en la Plaza San Francisco de Asís, en La Habana, Cuba, el 22 de octubre de 2017. (Xinhua/Joaquín Hernández)

En la demostración de Qigong se encontraban personas desde 90 años de edad, hasta quienes lo practican todos los días para mejorar su calidad de vida.

“El Wushu y Qigong me ha aportado mucho, pues dan mucha paz espiritual y mental, y lo ayuda a uno con todos los problemas de la vida cotidiana”, dijo a Xinhua, Edenia Curbelo, de 74 años, quien practica esta disciplina marcial desde hace 15 años.

Para otros practicantes como Nidia Naranjo, de 68 años, ejercitar el Qigong representa una forma de tener “mente y cuerpo sano”, además de una oportunidad para conocer nuevas personas.

“Practico estos ejercicios hace cuatro años y salir todas las mañanas a realizarlos es divino, pues mantengo una buena salud”, señaló Naranjo.

No sólo en la capital cubana se ha masificado la práctica de esta disciplina, sino que ha llegado a todos los territorios de la isla con alto impacto, sobre todo entre los más jóvenes y adultos mayores.

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Personas participan en un evento masivo para celebrar el 22 de aniversario de la Escuela Cubana de Wushu y Qigong, en la Plaza San Francisco de Asís, en La Habana, Cuba, el 22 de octubre de 2017. (Xinhua/Joaquín Hernández)

“Creo que es una buena oportunidad para los jóvenes cubanos practicar estas artes marciales, pues modifica la conducta de quienes lo practican y se adquieren valores como la honestidad, el coraje y la valentía”, dijo a su vez Adrian Valdés, un instructor de 37 años.

Valdés, quien vive en la central provincia de Matanzas, indicó que hoy en día la escuela cubana de Wushu es un referente a nivel nacional a la que muchos acuden para aprender su milenaria práctica.

En Cuba, todas las personas, descendientes de chinos o no, desde los cinco años de edad hasta la tercera edad pueden practicar distintas modalidades de Wushu, demostrándose su efectividad en la cultura física y la salud.

Los practicantes de Qingong realizan ejercicios para prevenir enfermedades, mejorar y elevar la salud con modalidades en que se trabaja con la energía interna y con la energía externa.

 
 

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