“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Por qué la corrupción?

Por Esteban Morales

Foto: Raquel Pérez

Foto: Raquel Pérez

Muchas personas  me  han preguntado  e insistido en que les explique  por qué escribí sobre la corrupción el pasado año. Un tema tan mal visto  por muchos, que siempre lo han considerado como  el tipo de “ trapos sucios que hay que lavar en casa”, o como algo que nos desprestigia,  afea la cara y supuestamente  le da armas al enemigo para atacarnos.

En  realidad,  de hecho, pensamos todo lo opuesto, además de que siempre hemos  considerado que sería mejor adelantarnos en reconocer y atacar directamente  nuestros problemas, con el concurso de los que los  sufren, antes de que  los enemigos   los usen para subvertir nuestro proceso.

Los temas de nuestra realidad, por muy conflictivos y dramáticos que sean, deben ser  tratados por nosotros mismos,   antes de que devengan en  material de una  diplomacia subversiva contra Cuba. El llamado por Raúl Castro “secretismo”, junto a  la crítica de  cierta actitud timorata y   poco  autocritica de la prensa, convierte de hecho   a esta última,  en aliada  inconsciente  de la contrarrevolución.

No se debe permitir, bajo ningún concepto, ocultar la información a los mismos que la generan, mucho menos cuando ella es de hecho, un instrumento en la  lucha contra las deficiencias y problemas generados por  nuestros procesos internos.

Los cambios que  Cuba está emprendiendo son muy  dramáticos, produciendo  necesariamente tensiones  e  inconformidades que no pueden ser soslayadas  por los instrumentos  informativos internos. Nos  limitaríamos nosotros mismos en el aprovechamiento de  las fuerzas políticas positivas que  serian  muy útiles para generar los ajustes de política    necesarios. Por eso  Raúl no se cansa de llamar a la crítica  y a que la prensa desempeñe un papel  más activo  dentro de esos procesos.

Es mi opinión, que esas advertencias antes  recibidas, responden, en primer lugar, a la concepción errónea   con que han sido   manejados nuestros temas conflictivos  internos;  al  despliegue de un periodismo nacional,  que poco nos ayuda,  sobre todo  ahora que tanto necesitamos   el abordaje crítico de  nuestra realidad y a evitar  una visión maniquea  de nuestra  sociedad. Como si esta última   pudiera ser analizada  en  compartimentos estancos: economía, sociedad civil, gobierno, relaciones externas, etc.

En cada uno de  los momentos de su historia, la sociedad no funciona o se desenvuelve impulsada por los mismos niveles de sus factores y mecanismos. Por lo cual, en primer lugar, es indispensable determinar en qué momento estamos, no solo en términos  de la fase histórica en que nos encontremos, sino más que ello, en  la dirección de determinar cuál es la coyuntura crítica  especifica a la que debe dar  respuesta la política.

Hay que decir, que en su desarrollo y supervivencia  como nación, la  Cuba  de hoy, debe dar respuesta a dos grandes tareas estratégicas. La primera, proviene de la necesidad de rediseñar su modelo económico. La segunda, de mantener su independencia, soberanía y autodeterminación. Pudiendo observarse  que siempre y en cada momento, ambas tareas  estratégicas son interdependientes, inseparables una de la otra. Por lo cual,  el diseño y ejecución de  la política no las puede tratar de otra manera que no sea como un sistema de objetivos estratégicos.

Dentro del proceso que vivimos hoy en Cuba, la corrupción es la pieza clave (de  significación y operatividad  negativa) que  vincula  ambas tareas estratégicas. Se pudiera decir, que es  la variable fundamental por medio de la cual, la sociedad cubana, horizontal y verticalmente,  podría de no atacarla,  descalificar los mecanismos de la  política,  lo que obstaculizaría  el rediseño del modelo económico, al mismo tiempo que introduciría  en la sociedad civil la desconfianza en el liderazgo político, el fraude, el individualismo, la dispersión del carácter mancomunado con  que deben actuar  todos los esfuerzos que se realicen,  a cualquier nivel  y en cualquier dirección, para  sacar a la economía del estado  de crisis en que se encuentra. Impidiendo, al mismo tiempo,   que cada vez más una burocracia intermedia y de alto nivel pueda obstaculizar el  proceso, produciendo   una redistribución de los  bienes materiales, que no tiene  nada que ver con el incremento de la riqueza  para toda la sociedad cubana, vista de conjunto.

En medio de esas  condiciones,  se  genera la situación más propicia para el descontento social, la dispersión de intereses contrapuestos, el incremento de las desigualdades sociales,  la concentración de la riqueza en pocas  manos, el incremento de la pobreza y de la marginalidad. Todo lo cual  comienza a generar  un proceso de desconcientización política y social, que termina por matar el  espíritu  nacional, dispersar  la conciencia de nación y   anular  el sentido de soberanía, debilitándose todos aquellos valores, que  son los que  permiten  al país mantener  su  independencia y la soberanía  en las relaciones internacionales.

Como resultado de la situación económica crítica  vivida durante el periodo de derrumbe del socialismo (1989-1994), la política de Estados Unidos orientó  su foco hacia la situación interna de la Isla. Por lo que  entonces, la corrupción, deviene en un instrumento de desestabilización interna y por tanto, de obstaculización  de las tareas estratégicas que el país debe desplegar para sobrevivir como régimen social, independiente y socialista. No es casual entonces, que el presidente. Raúl Castro  haya calificado hoy a la “corrupción como equivalente a la contrarrevolución”.

Cuba hoy,  en términos de los objetivos de la política de Estados Unidos, se encuentra  bajo permanente observación, como una bacteria bajo el  microscopio electrónico. Todo lo que ocurra dentro de la Isla alimenta y orienta a la política norteamericana Por eso,  alertar sobre la corrupción es de importancia estratégica, así como sobre cualquier asunto que pudiera afectar  la dinámica interna de la sociedad cubana.

Actualmente, la corrupción en sí misma, es el peligro mayor, además porque ella, en contubernio, con su aliado estratégico principal, el burocratismo, junto al  individualismo, la ineficiencia, la desorganización y la improductividad, conforman un sistema que amenaza mortalmente  a la sociedad cubana, tanto desde el ángulo económico como político-ideológico.

No es casual, que el Presidente Raúl Castro, al caracterizar la situación actual de Cuba, se haya referido a “bordear el precipicio” y a “últimas oportunidades”.

En  medio de las complicadas condiciones internas, la Isla por demás  debe enfrentar una estrategia de política por parte de Estados Unidos, que cuenta con las condiciones siguientes:

  • Cuba, su objeto de política, está atravesando por una situación extremo compleja. Aunque su entorno político internacional le es favorable como nunca antes.
  • Estados Unidos  asienta  su estrategia política contra Cuba, en factores, que mas allá de su sobredimensión, son objetivos. Cuba nunca había atravesado por una situación tan difícil como la de ahora. Aunque Estados Unidos   tampoco, nunca se había visto envuelto en una situación tan difícil como la que ahora enfrenta.
  • Estados Unidos ha logrado diseñar una estrategia de política contra Cuba, donde se combinan inteligentemente las presiones del bloqueo  y  las medidas de subversión que apoyan  el “cambio de régimen”

Una  estrategia  política  de Estados Unidos hacia Cuba, que como ya hemos explicado, mantiene la política de bloqueo, solo  que la ejecuta   seccionándola   en dos direcciones básicas complementarias:

  • Bloqueo y sociedad civil.
  • Boqueo y gobierno.

En términos de la política hacia la sociedad civil cubana, como sabemos, Obama ha flexibilizado el trato; permitiendo el aumento de los viajes; el incremento y las facilidades para enviar remesas  incluso a no familiares;  aumentando el contenido y valor  de los paquetes; creando nuevas vías para los viajes;  flexibilización de los visados; incrementando  las categorías de los ciudadanos que  pueden viajar a Cuba; ampliando el concepto de familia; facilitando la comunicación; aumentando las posibilidades  para el intercambio académico, religioso, social, etc.

Si Cuba, que ahora está analizando su política migratoria,  con vistas a facilitar los contactos e interrelaciones familiares, así como los viajes turísticos personales, produce algunas modificaciones en el permiso de salida, el tiempo de permanencia en el exterior, el respeto a los bienes de quienes emigran y otros  asuntos, la relación  sociedad civil y bloqueo, prácticamente puede dejar de ser un capítulo, que represente obstáculos, para la reunificación familiar, tanto en los Estados Unidos como en Cuba.

En términos de la relación bloqueo-gobierno, la situación lejos de mejorar empeora. Pues continúa la persecución de los que viajan a Cuba sin licencias, no hay  libertad de viaje  para los  ciudadanos  norteamericanos a la Isla, continúan las presiones mercantiles y financieras, no hay facilidades para las compras cubanas en el mercado norteamericano, manteniéndose las reglas de comercio en  una sola dirección, así como el pago en efectivo y anticipado. Adicionalmente,  el gobierno norteamericano pone sistemáticamente, obstáculos al intercambio científico- cultural y otras actividades.

Todas las facilidades no han podido ser revertidas,  como ha tratado de hacer  la extrema derecha cubano-americana recientemente. Pero no se ha logrado  que el congreso amplié los términos del actual  comercio con Cuba.

En lo único que parece estarse avanzando  un  poco es en  lo relativo al petróleo. Dado la llegada a Cuba de la torre de perforación y la posibilidad de que ello se convierta  en un negocio lucrativo, se han  movido intereses que presionan sobre el gobierno de  Obama para lograr facilidades de negocios con Cuba en este campo.

Dentro de la Isla, se está produciendo una ampliación del trabajo por cuenta propia, el comercio, así como la pequeña y mediana empresa, lo que se facilita en parte por las remesas y que se  verá impulsada por las facilidades de las ventas de casas y de automóviles. Lo cual está produciendo  un  nuevo despliegue de las estrategias familiares dentro de la sociedad civil cubana.

En el medio de estas circunstancias, la política de Obama,  va teniendo  un impacto nada despreciable en la dinámica de la economía cubana. Pero, si bien es cierto que tal impacto es en general positivo, al mismo tiempo representa un reto político a enfrentar  por parte del gobierno cubano, por cuanto el  objetivo declarado del presidente norteamericano  es  reducir crecientemente lo que él  llama la dependencia del ciudadano común respecto al gobierno.

Sin dudas, Obama, como tercer elemento de su estrategia, tiene el  de promover un tipo de  economía, que genere un mercado interno, totalmente  independiente del mercado estatal  y de sus formas de organización. En lo cual, la corrupción les resulta un mecanismo útil. No es casual, que  ni siquiera hablen de la  batalla que Cuba está desplegando contra ella. Es  decir, por muy corruptos que podamos ser los cubanos, eso no  les preocupa en lo más mínimo, al contrario, podemos decir que les beneficia. Pues el terreno les quedaría  mejor abonado para lo que pretenden  hacia el futuro  en Cuba.

Dentro  de un proceso de rediseño del modelo económico como el que se está produciendo  en Cuba, bajo la amenaza además,  de que  el gobierno norteamericano impulse el crecimiento  interno de la pequeña y mediana propiedad privada, la corrupción tiene que estar bajo estricto control, porque en tales condiciones ella  deviene en  un  elemento distorsionador del papel del mercado en el modelo a generar y en una potencial inversión extranjera,  además de distorsionar las relaciones económicas que se desean alcanzar y que no son precisamente de tipo capitalistas,   mucho menos  controladas  por una combinación entre burocracia  y corrupción, que por lo general,  si se les descuida, siempre  marcharan juntas.

Esteban Morales Dominguez

Diciembre  25   del 2011.

1 La prensa cubana, si no  mejora, en el sentido a que el Cro. Raúl   la está empujando, muy pronto quedara obsoleta para el publico medio, por   dos  razones fundamentales: esta deviniendo en algo, que prácticamente solo la  leen  los que no tienen otra alternativa y segundo, porque  el acceso a otros medios  que circulan por el correo electrónico la van  convirtiendo en algo carente   de interés   para informarse, porque entre el secretismo,  criticado ya varias veces por Raúl,  la limitada exigencia para conseguir la información  y el lenguaje siempre temeroso, la sacan del verdadero debate  de lo que está aconteciendo nacionalmente.

2 Cuba ha pasado por tres grandes experiencias  en el rediseño de su económica: España, Estados Unidos, Unión Soviética. Que significaron tres etapas de dependencia  que el país no desea repetir.

3 Ver: Periódico Granma , Discurso de Clausura de la Asamblea  nacional del Poder Popular, diciembre 22 del 2011.Para ampliar sobre este asunto, se puede  ver del Autor “Corrupción: ¿ la verdadera contrarrevolución?  Blog personal..

4 Estos asuntos no tiene que ver solo con la economía, sino con la dinámica de la vida social cubana,  como un todo, como lo son  la homofobia, el racismo, la violencia familiar, el delito, el machismo, etc.

5 Para ampliar  ver del Autor: “El Misterio de la Santísima Trinidad: corrupción, burocratismo, contrarrevolución”, Blog Personal.

6 Este despliegue beneficia fundamentalmente a la población blanca, que reciben la mayor  cuantía de remesas, al tener una mayor representatividad dentro de la emigración (85% blancos, 15% negros y mestizos).Ver: “Hablando de los retos del color dentro del debate por el socialismo”, ver blog, de Esteban Morales.

7 Sin dudas, las medidas económicas que Cuba está tomando han generado ajustes de la política norteamericana, para insertarse en el proceso de cambios internos en Cuba  y orientarlo en las direcciones  más convenientes a los intereses de Estados Unidos. En nuestro articulo de julio del 2010 “El Misterio de la Santísima Trinidad: corrupción, burocratismo, contrarrevolución”, aun o habíamos lograr la conexión entre  la política de Obama  hacia Cuba  y la corrupción .Aquí ahora esa conexión queda bien establecida.

8 Burocratismo también es contrarrevolución. Pues tomando en consideración lo estratégico de las medidas de distribución de tierras ¿Como se le puede llamar a que aun haya 2,000 expedientes fuera  de termino, es decir pasado de los 108 días que se dan de plazo para procesarlos, que ya es demasiado y que aun haya tierras ociosas e improductivas que no han sido entregadas.? Lo cual provoca el crecimiento insuficiente de la agricultura  de este año y que aun  las medidas adoptadas no hayan podido tener ningún impacto sobre los precios. Díganme si eso no es contrarrevolución.

About Esteban Morales

Nace en Cárdenas, Matanzas, el 26 de agosto de 1942. Miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Economista y Politólogo, Doctor en Ciencias Económicas, e Investigador en la Universidad de La Habana. Profesor de Economía Política de la Facultad de Economía. Licenciado en Economía. Especialista en temas raciales y EEUU

 
 

4 thoughts on “¿Por qué la corrupción?

  1. Glasnost? Ja! Lo dudo mucho. Uno de los sustentos para un tipo de gobierno como el que existe en Cuba es precisamente el control absoluto por parte del estado de los medios de difusion. Es por eso que las redes sociales son su mas acerremo enemigo: Un medio dinamico de comunicacion entre los ciudadanos sin control estatal ni privado! En fin siguen dandole vuelta a la noria pues estan ante una gran disyuntiva: Si hacen cambios el regimen llegara a su fin poco a poco. Si no los hacen, tambien termina pero el final puede ser violento.

  2. con todos mis respetos para el profe Esteban, a quien conozco personalmente, y para ti, pero ¿ahora la culpa la tiene la prensa por no hacer “lo que le indica Raúl Castro”?… El profe escribe: “El llamado por Raúl Castro “secretismo”, junto a la crítica de cierta actitud timorata y poco autocritica de la prensa, convierte de hecho a esta última, en aliada inconsciente de la contrarrevolución.” ???? “La prensa cubana, si no mejora, en el sentido a que el Cro. Raúl la está empujando, muy pronto quedara obsoleta para el publico medio” ???? De verdad que alguien cree a estas alturas que “la prensa cubana” (o sea, los periodistas institucionalmente reconocidos como tales en los marcos oficiales o fuera de ellos, en el el Granma o en sus blogs) pueden pasarse de críticos sin que el Departamento Ideológico del Comité Central los “llame a contar” y posiblemente los suspenda de sus funciones o los traslade temporalmente a “ganar madurez política”? Yo conozco a más de uno…

  3. CONT. POR SI SE CORTÓ COMO INDICA LA VISTA PREVIA. Yo conozco a más de uno “reprendido” por escribir de un tema “inoportuno”, en el lugar y momento considerados también “inoportunos”, no ya en el Granma, sino en su blog! También conozco a un par que aún no han sido “llamados a contar”, es cierto, y (aún cuando estos no sean extremadamente sino solo un poco críticos con la oficialidad), ciertamente me resulta un misterio que los dejen “correr” aunque sea por un tiempo (dado el caso de los muchos que sí han sido reprendidos a veces por nimiedades). Cuando yo era niña, recuerdo que mi mayores me explicaban que todas esas cosas incorrectas pasaban porque Fidel y Raúl no podían controlarlo todo, porque los funcionarios intermedios o “la prensa” cometían errores de los que ellos no se enteraban… Pero, puede alguien a estas alturas seguir manejando tal teoría?… Para mí como periodista, y supongo que para muchos otros colegas en la isla, las afirmaciones que cito arriba sólo…

  4. CONT.II POR SI SE CORTÓ COMO INDICA LA VISTA PREVIA: Para mí como periodista, y supongo que para muchos otros colegas en la isla, las afirmaciones que cito arriba sólo pueden ser tomadas de dos maneras: o uno las toma como una hipocrecía y se ofende por terminar de chivo expiatorio (‘es más fácil criticar a la prensa que al poder político’), o uno las toma como una ingenuidad absoluta (‘el poder quiere cambios pero la prensa no está a la altura’). En ambos casos, me apena, porque se me cae la cara de vergüenza al asociar la ingenuidad o la hipocrecía con el accionar de personas que respeto, como intelectuales y como seres humanos. Quizás haya otras lecturas, y soy yo quien soy incapaz de leerlas (?). Sldos a ambos, con respeto… y con tristeza.

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